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La marihuana y la función sexual


Para algunos hombres, el consumo de marihuana y la disfunción sexual están recíprocamente relacionados. La marihuana es una droga derivada del Cannabis sativa (una planta de cáñamo), que se puede fumar, comer en alimentos o preparar como té.


Las mezclas típicas de marihuana contienen alrededor de 500 ingredientes.  Los efectos en las personas son diferentes según la respuesta química: una persona puede notar cambios en el estado de ánimo, en la percepción y/o en el comportamiento.  También las personas que la consumen pueden volverse más ansiosas o, al contrario, que se sientan más relajadas o incluso deprimidas.


La forma en que la marihuana afecta al cuerpo depende de las plantas utilizadas para preparar la mezcla. Algunos hombres encuentran que su desempeño sexual mejora cuando consumen marihuana. Por ejemplo, si los hombres se vuelven menos ansiosos, pueden tener un mejor control de la eyaculación. Sin embargo, otros hombres experimentan problemas sexuales relacionados con la disminución del deseo


La marihuana puede hacer que los hombres pierdan su motivación para el sexo o causar disfunción eréctil. Alguna de estas sustancias químicas puede interrumpir el proceso de la erección. Además, esta droga puede hacer que los hombres se relajen demasiado, no consigan una erección y, por lo tanto, no alcancen el orgasmo.


La marihuana aumenta los niveles de dopamina de un hombre, un neurotransmisor asociado con el placer y la recompensa. También puede aumentar la ansiedad. Ambas situaciones pueden resultar en eyaculación precoz. Los estudios han demostrado que los hombres que consumen marihuana con regularidad tienen más probabilidades de tener dificultades para alcanzar el orgasmo y también de padecer eyaculación precoz


Ya vimos que la marihuana puede afectar al rendimiento sexual de muchos hombres ocasionando disfunción eréctil, alteraciones del orgasmo, bajo deseo sexual o incluso eyaculación precoz.


La marihuana también puede influir en el juicio de una persona, lo que lleva a situaciones sexuales de riesgo, como sexo sin protección o sexo con un extraño. Tales escenarios podrían aumentar las posibilidades de infecciones de transmisión sexual o/y embarazos no planificados.


La investigación sugiere que el consumo de marihuana aumenta el riesgo de cáncer de testículo, ya que hay receptores de cannabinoides en el mismo. También está asociada a los problemas de fertilidad, los productos químicos que contiene pueden afectar la capacidad de los espermatozoides para progresar hacia el óvulo y fertilizarlo.


Los expertos dicen que la medida en que la marihuana afecta a la función sexual de un hombre puede depender de la dosis y la frecuencia de uso. Los hombres que usan dosis más altas o con más frecuencia, tendrán más probabilidades de desarrollar problemas sexuales que aquellos que lo hacen ocasionalmente. Por otro lado, algunas personas son más sensibles a los efectos de la marihuana que otras.


Los productos químicos de la marihuana pueden tener otros efectos en el cuerpo e interactuar con los medicamentos que toma una persona.  Sólo debería usarse bajo la supervisión de un sexólogo. Es importante que las personas que sienten que su consumo de marihuana sea excesivo hablen con su especialista en salud sexual. Si un hombre viene a consulta por un problema en la esfera sexual, debe informar a su especialista en salud sexual masculina del consumo de ésta para poder elaborar el diagnóstico más adecuado.



Me llamo Andrés Salas y soy sexólogo enfocado en la esfera sexual masculina, con muchos años de experiencia (disfunción eréctil, eyaculación precoz, disminución del deseo sexual, crecimiento peneano, entre otros). He ayudado a muchísimos hombres formándome como especialista en España, con uno de los mejores sistemas de educación en el campo de la salud sexual del mundo. Poseeo un Doctorado académico y se me ha considerado por organizaciones internacionales como uno de los mejores sexólogos de habla hispana que ha realizado más avances en este campo de la sexualidad humana.


Dr. Andrés Salas, PhD


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